Hoy en día los consumidores finales exigen de las manzanas una alta calidad, con una vida útil prolongada que les haga mantener un aspecto fresco y una textura crujiente y sabrosa. Los beneficios que el 1-MCP aporta a la calidad de las manzanas durante su vida poscosecha son conocidos: fruta más firme, mejor relación “ácido-azúcar” y reducción de la porción grasosa sobre la piel del fruto.

El tratamiento con 1-MCP por tanto reduce las mermas del producto almacenado, y permite disponer de fruta de calidad tras muchos meses de conservación, con lo que conseguimos flexibilizar las ventas de la fruta en diferentes períodos, obteniendo un mayor beneficio económico.

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